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Testimonio

Mi novio le puso precio a lo nuestro: 100 dólares al día

14 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

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«Parce, me di cuenta de algo que me dañó: mi novio cambió nuestra relación por 100 dólares.»

Esta historia es real. Nos la contó quien la vivió y la publicamos con su permiso, sin nombres y sin datos que permitan reconocer a nadie. Es la segunda entrega del tema de esta semana: ¿es legítimo revisar si tu novio te pone los cachos?

Yo estaba muy enamorado

Literal, muy enamorado. Llevábamos casi seis meses y teníamos todo planeado: queríamos viajar, montar una marca de ropa juntos, compartir todos los días, casarnos. Había pasión, nos cuidábamos, íbamos a cine, disfrutábamos las cosas simples de la vida.

Con la familia nos la llevábamos muy bien; hasta habíamos viajado con ellos. Estábamos muy bien. O eso creía yo.

Y empezó la voz interior

No sé explicarlo de otra forma: una intuición que no me dejaba en paz. Y no era solo corazonada, porque él se la pasaba en Grindr, permanentemente. Cuando uno tiene hechos, la sospecha deja de ser paranoia.

Así que hice lo que tanta gente dice que no se debe hacer: salí a darme cuenta.

Lo que encontré

Mi novio había quedado con una persona para pasar una semana entera con él en un hotel. Por 100 dólares diarios.

Lo negó hasta el último día. Pero ahí estaban los audios, con su voz de paisa, y los mensajes.

Creí que yo valía eso

Me rompió. Y no fue solo la infidelidad. Fue lo que me hizo pensar de mí mismo: creí que mi autoestima valía eso. O menos. Que lo que yo era como persona, todo lo que le había dado, los planes, la familia, valía menos que 100 dólares al día.

Uno sabe que no es así. Pero en ese momento no lo sabía.

Y dudé si el tóxico era yo

Esto es lo que más rabia me da hoy. Me tildaron de tóxico por haber ido a averiguar, y me lo creí. Me pregunté en serio si el malo era yo, por haberme dado cuenta.

Escrito suena absurdo: él tenía un precio puesto y el que pedía disculpas era yo. Pero lo dudé. De verdad lo dudé.

La verdad libera

Dolió como pocas cosas me han dolido. Y aun así lo digo sin dudar: la verdad libera. Saber que alguien le ponía precio a nuestros sueños me hizo ver que esa persona no cabía en mi vida.

Por eso lo digo claro: está bien salir a darse cuenta cuando sospechas y hay hechos que te hacen sospechar. No por deporte ni por inseguridad. Cuando hay motivos. Y si después te dicen tóxico, que no te pase lo que a mí: no te lo creas.

Lo que nos deja esta historia

Por historias como esta existe este blog de GPS Libre: para decir en voz alta lo que en el ambiente gay casi siempre se calla. Las preguntas quedan para ti:

En la próxima entrada, el veredicto de la semana.